Proyecto Manos Unidas

Manos unidas (9-2-2025)

Domingo (2-2-2025)

Presentación de Jesús en el templo

¡San Valero! 29-1-2025

El 29 de enero, la ciudad de Zaragoza celebra a su patrón San Valero. San Valero fue proclamado protector y patrono de la ciudad en 1118 tras la conquista de Zaragoza por el rey Alfonso I.

San Valero fue obispo de Zaragoza, ciudad en la que nació, en fecha desconocida, pero se sabe que murió el 29 de enero del año 315. Durante su vida sufrió la persecución del emperador romano Diocleciano por difundir la fe cristiana abiertamente, junto a su diácono Vicente (conocido posteriormente como San Vicente Martir), lo que le acarreó problemas, pero él no desistió en su empeño de ayudar a los perseguidos y difundir el cristianismo, que el emperador romano Diocleciano quería erradicar. Tras ser sometido a juicio fue desterrado a Enate (Huesca), donde murió.

Domingo 26-1-2025

Evangelio: (Lc 1, 1-4; 4, 14-21)

Ilustre Teófilo:

Puesto que muchos han intentado narrar ordenadamente las cosas que se han verificado entre nosotros, tal como nos las han transmitido los que desde el principio fueron testigos oculares y servidores de la Palabra, he decidido yo también, después de haber investigado diligentemente todo desde los orígenes, escribírtelo por su orden, para que conozcas la solidez de las enseñanzas que has recibido.

Jesús volvió a Galilea por la fuerza del Espíritu, y su fama se extendió por toda la región. Él iba enseñando en sus sinagogas, alabado por todos. Vino a Nazaret, donde se había criado y, según su costumbre, entró en la sinagoga el día de sábado, y se levantó para hacer la lectura. Le entregaron el volumen del profeta Isaías y desenrollando el volumen, halló el pasaje donde estaba escrito: El Espíritu del Señor sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor. Enrollando el volumen lo devolvió al ministro, y se sentó. En la sinagoga todos los ojos estaban fijos en él.

Comenzó, pues, a decirles: «Esta Escritura, que acabáis de oír, se ha cumplido hoy.»